Morientes en Bajo los Palos: «El Madrid juega mejor ahora con Diomandé”

Raúl, Morientes, Beckham, Solari y Zidane (Photo by Koichi Kamoshida/Getty Images)
Fernando Morientes Sánchez (Cáceres, 5 de abril de 1976), también conocido como «El Moro», fue un delantero centro de los de antaño, lo que conocíamos como un «9»: los que se hacían dueños dentro del área, destacando como un gran rematador de cabeza. Fue internacional con la selección española en 47 encuentros, donde anotó 27 goles y militó en siete clubes diferentes: Albacete Balompié (1993-1995), Real Zaragoza (1995-1997), Real Madrid C. F. (1997-2003 y 2004), A. S. Mónaco (2003-2004), Liverpool F. C. (2005-2006), Valencia C. F. (2006-2009) y Olympique de Marsella (2009-2010), su último club como futbolista profesional.
Donde más lo vimos brillar, y más años estuvo, fue en el Santiago Bernabéu. Y no fue fácil su paso por el Real Madrid, tuvo siempre que pelear por ganarse un hueco en el once, con una competencia brutal: Raúl, Suker, Mijatovic, Ronaldo, Owen… casi nada. Hoy con un viejo compañero y capitán, Iker Casillas, conocemos más de su vida y anécdotas desconocidas gracias al nuevo capitulo de «Bajo los palos» del portero madridista.

Los inicios del Moro
Nacido en Cáceres capital, y con toda su familia extremeña, cuenta que estuvo hasta los cinco años por tierras extremeñas, hasta que su padre, guardia civil como su hermano, fue destinado a Sonseca, un pueblo de Toledo. Es ahí donde comenzó en el mundo del fútbol, en campos de tierra y casi siempre con niños más mayores por no haber mucha gente de su edad, de hecho, cuenta que jugaba con su hermano y como no tenía mucho hueco con los mayores el entrenador, padre de unos del equipo, lo puso como lateral izquierdo.
El salto a la vida futbolística lo da con quince años con su incorporación al Albacete, gracias a un partido organizado entre el Sonseca (su equipo del pueblo) y el Toledo, donde los ojeadores cuenta Morientes que iban a ver a los delanteros del Toledo y acabaron fijándose en el delantero prometedor del Fonseca: Fernando Morientes. Después del partido, ofrecieron ir a probar al Albacete y convenció.
Fue llamado en el inicio de la siguiente temporada para jugar con 16 años en el juvenil División de Honor del Alba. Un Albacete que por aquel entonces militaba en Primera División conocido como «El Queso Mecánico» a las ordenes de Benito Floro. Con 17 años Morientes ya empezaba a asomar en los entrenamientos del primer equipo hasta que debuta en Primera División, esa misma temporada, saltando del juvenil al primer equipo. Desde entonces convenció al mister tanto que, en un partido que baja al juvenil por ayudar, al día siguiente le llamó Benito Floro para decirle que quería que fuese jugador solo del primer equipo y acabó en su primer contrato oficial.
Llegada a Zaragoza y las botas rojas
Con un joven Morientes anotando cinco dianas en su primera temporada en Primera, muchos equipos se fijaron en él. Equipos como Atlético de Madrid y Zaragoza aprovecharon el descenso del Alba a Segunda División. Cuenta Morientes que el Atlético le ofrecía coche y casa en Marbella porque no tenían mucho presupuesto por aquel entonces, en cambio, el Zaragoza parecía más apetitoso para Fernando, con delanteros de la talla de Pardeza, Esnáider o Higuera y recientemente campeón de la Recopa de Europa ante el Arsenal con el famoso gol de Nayim.
Curiosa la anécdota la de las zapatillas rojas de Morientes: Por aquel entonces en la mente de los futbolistas, y de los aficionados, no existía la idea en la cabeza de ver jugadores con zapatillas que no sean de otro color que negras. Muchos de mi edad me entenderán y tendrán en su mente unas famosas zapatillas «joma» de color blanco asociadas a Alfonso y las «joma» roja de Morientes.
Cuenta que la empresa de zapatillas les regaló a el y a Santiago Aragón las zapatillas en rojo como probatura en los entrenamientos. Comenta Morientes que su compañero no estaba muy de acuerdo ni se veía bien con otras zapatillas que no fuesen negras pero el si que le convencían, de hecho, en un entrenamiento le dijo Aragón que no se atrevía a ponérselas en un partido oficial. Dicho y hecho, el Moro probó en un partido y ya no volvió a quitárselas… aquel día marcó su primer hat-trick.
Tras su gran trabajo en el Zaragoza llegó la recompensa, su fichaje por el Real Madrid.
Su llegada a Madrid
Cuenta que fue algo complicada su llegada, se encontraba solo, e incluso dice que no sabía llegar al Santiago Bernabéu. Impresionado por encontrarse a jugadores de la talla de Seedorf o Panucci, intentó buscar refugio en Raúl González y Dani García Lara, jugadores con los que había coincidido en la selección española y con Dani en el Zaragoza.
Una sorpresa en esta pregunta ha sido que, sin pelos en la lengua, ha confesado que de pequeño era del Barcelona y su ídolo era Michael Laudrup. El motivo: fue con su padre a una fabrica de camisetas para comprarle una a su primo, en ese momento al primo le cogieron la de la Real Sociedad y su hermano se adelantó y pidió la del Madrid, Morientes quiso copiar a su hermano pero su padre quería que fuesen los tres diferentes y es por eso que le cayó la del Barça con el 5 de Migueli.
Hoy en día reconoce que el club que más quiere es el Albacete porque lo considera su casa, donde empezó todo y donde mejor le han cuidado pero donde se ha hecho persona y jugador y lleva en el corazón es el Real Madrid. El mejor momento en el Madrid? No tiene dudas, la séptima en Ámsterdam ante la Juventus y la posterior celebración en Cibeles.
Tras encontronazos con Vicente del Bosque y Valdano, pero que hoy en día tiene una grandísima amistad con ambos, tuvo que abandonar el club por la llegada de Ronaldo y porque considera sin rencor que no fueron claros con el.

La revancha de Mónaco y la actualidad madridista
Tras su repaso a su carrera en el Real Madrid, ha dejado historias interesantes como su venganza al Real Madrid, año después de dejar la parroquia blanca, eliminándolos en cuartos de final con el Mónaco, con gol incluido, a su hoy entrevistador Iker Casillas. Un Mónaco que se metió en la final ante el Oporto de Mourinho.
Preguntado por la actualidad del Madrid ha dejado una frase interesante: «El Madrid juego mejor ahora con Diomandé, antes con Vinicius«, «No pasa nada por admitir que un jugador ahora mismo no esta bien y esto le puede venir como el mejor aprendizaje para reflexionar y saber porque esta en este momento y hacer autocritica» decía el delantero del Madrid por su experiencia propia. Confía en que volveremos a ver la mejor versión del brasileño.
En las dos horas de entrevista a continuado hablando más de la actualidad, abalando a Mbappé que lo querría siempre en su equipo y una pequeña critica a los nuevos balones de oro haciendo mención que antes los jugadores no hacían campaña como las de ahora…quien quiera sentirse señalado que se sienta! Aunque confirma que el se lo hubiese dado a Mbappé.
Autor: Alberto Climent
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