
PAMPLONA, SPAIN - FEBRUARY 21: Alvaro Arbeloa, head coach of Real Madrid CF, gestures during the Spanish League, LaLiga EA Sports, football match played between CA Osasuna and Real Madrid at El Sadar stadium on February 21, 2026, in Pamplona, Spain. (Photo By Irina R. Hipolito/Europa Press via Getty Images)
Álvaro Arbeloa no ha logrado convertirse en el impulso que necesitaba el Real Madrid CF para enderezar la temporada. Tanto el vestuario como Florentino Pérez son plenamente conscientes de la delicada situación. El técnico ya dejó escapar la Copa, ha desperdiciado momentos clave en Liga y este martes podría quedar definitivamente señalado si el equipo cae eliminado en la Champions. La tensión en el Santiago Bernabéu es palpable.
Cristiano hace las paces: «Pertenezco a Arabía Saudí»
La unidad B del Real Madrid vuelve a fracasar
Desde el inicio, Arbeloa ha ido sosteniendo el proyecto con dificultades. Su estreno en la Copa fue un duro golpe tras la inesperada derrota frente al Albacete Balompié, en un partido en el que apostó por una alineación arriesgada, repleta de jugadores del filial y sin apenas titulares, lo que acabó por costarle la competición.
En Liga, el equipo se mantuvo en lo más alto más por los tropiezos del FC Barcelona que por méritos propios. El juego no ha convencido y el Bernabéu ya ha expresado su descontento con silbidos. Además, el debut en la Champions dejó en evidencia al equipo tras una contundente derrota ante el SL Benfica, ofreciendo una imagen impropia de un club diseñado para aspirar a todo.
Ahora, tras el tropiezo ante el CA Osasuna, el Madrid está obligado a cerrar la eliminatoria europea en casa frente al Benfica. El 0-1 de la ida parece favorable, pero la confianza no es plena. Una eliminación podría desatar una crisis de gran magnitud y poner en entredicho la apuesta personal de Florentino por un entrenador que no termina de convencer al grupo.
Dudas en la figura de Arbeloa
Uno de los pocos aspectos positivos ha sido la recuperación de Vinícius Júnior, que no atravesaba su mejor momento con Xabi Alonso. Más allá de eso, el juego colectivo es pobre y las victorias han dependido en exceso del talento individual del brasileño, de Kylian Mbappé y de las intervenciones de Thibaut Courtois bajo palos. La sensación es que el equipo no ha evolucionado tras la salida de Xabi y que reina cierta autogestión dentro del campo.
Florentino no quiere dar la temporada por perdida y aspiraba a competir tanto en la Champions como en la Liga frente al Barça de Hansi Flick. Sin embargo, el revés en Pamplona ha debilitado aún más la figura de Arbeloa. Si se produce un tropiezo europeo, el ambiente podría volverse insostenible tanto en la grada como en el vestuario.
En el entorno del club empiezan a surgir dudas sobre la gestión del técnico. Decisiones como la titularidad de Dani Carvajal tras expresar su malestar sorprendieron, y los cambios durante los encuentros generan desconcierto. De hecho, el equipo aún no ha sido capaz de remontar un partido que comenzó perdiendo bajo su dirección.
