El presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Claudio Tapia, mantuvo una reunión con Alejandro Domínguez, máximo dirigente de la Confederación Sudamericana de Fútbol, para abordar el futuro del partido. La conversación se produjo después de conocerse que desde España se contempla la posibilidad de disputar el encuentro en el Estadio Santiago Bernabéu, una opción que no termina de convencer en Argentina.
El propio Tapia dejó clara la postura del fútbol argentino a través de sus redes sociales, donde señaló que tanto la AFA como la Conmebol consideran que el escenario más adecuado sería el Estadio Monumental, estadio habitual de la selección albiceleste.
La posibilidad de la cancelación empieza a coger fuerza
El cambio de planes llegó después de que el partido quedara en el aire a raíz del conflicto armado en Oriente Próximo. Desde finales de febrero, con los ataques de Estados Unidos e Israel sobre Irán y la posterior respuesta de Teherán contra distintos puntos de la región —entre ellos Catar—, la celebración del encuentro en ese país dejó de ser una opción segura.
En ese contexto, la Qatar Football Association anunció el aplazamiento de todas sus competiciones nacionales debido a la inestabilidad en la zona, aunque sin referirse directamente al duelo entre España y Argentina.
Mientras tanto, desde la Real Federación Española de Fútbol se ha insistido en que la decisión debe tomarse cuanto antes. Su presidente, Rafael Louzán, explicó recientemente que el asunto debía resolverse en cuestión de horas, ya que esos compromisos internacionales forman parte de la preparación de la selección española para el próximo Mundial.
Con las posturas todavía alejadas, el partido sigue pendiente de una solución. Si no se alcanza un acuerdo pronto sobre la sede, la posibilidad de cancelar la Finalissima del 27 de marzo empieza a cobrar fuerza y ambas selecciones tendrían que reorganizar su calendario de amistosos.