Al Espanyol se le escapa el punto en el noventa

Fuente: RTVE
Jornada 9 de LaLiga | RCD Espanyol — Atlético de Madrid
El RCD Espanyol regresaba al RCDE Stadium en la novena jornada de LaLiga para medirse a uno de los rivales más exigentes del campeonato: el Atlético de Madrid. Los de Manolo González llegaban al encuentro con la necesidad de reencontrarse con la victoria, después de tres jornadas sin sumar los tres puntos. Enfrente, el conjunto dirigido por Diego Pablo Simeone, que atravesaba una dinámica completamente opuesta.
Treinta mil aficionados se congregaron en el RCDE Stadium un sábado a las dos de la tarde para acompañar al conjunto blanquiazul. La principal novedad en el once perico fue la segunda titularidad consecutiva del joven Ángel Fortuño, guardameta formado en la cantera del club. Sin embargo, todas las miradas también estaban puestas en el regreso del capitán Javi Puado, que volvía a vestirse de corto 279 días después de su lesión de rodilla.
Manolo González apostó por una defensa de cinco hombres, formada por Hinojo, Cabrera, Riedel, Drkusic y El Hilali, con el objetivo de cerrar espacios y dificultar las llegadas del conjunto rojiblanco.
Desde los primeros minutos, el Atlético asumió el protagonismo con el balón y trató de imponer su ritmo. Los colchoneros dominaban la posesión, pero les costaba transformar ese control en ocasiones claras de peligro. El Espanyol, bien organizado atrás, resistía las oleadas de ataques visitantes y buscaba sus oportunidades sin renunciar al orden defensivo.
El paso de los minutos convirtió el encuentro en una batalla de paciencia. Mientras el Atlético intentaba encontrar grietas en el entramado defensivo perico, el Espanyol se aferraba a sus opciones de mantenerse vivo hasta el final. La solidez defensiva y el esfuerzo colectivo alimentaban la esperanza de sumar un punto ante uno de los grandes de la competición.
Pero cuando el empate parecía al alcance de la mano, el desenlace terminó siendo cruel para los blanquiazules. En el minuto noventa, el Espanyol vio cómo se esfumaba el premio al trabajo realizado durante todo el encuentro. Un muy buen contraataque que ejecutó Alex Baena con un chute potente y a la escuadra de Fortuño. Un golpe en el tramo final que dejó sin recompensa el esfuerzo de los pericos ante su afición.
El RCDE Stadium pasó de la esperanza a la decepción e impotencia en cuestión de instantes. El Espanyol se quedó a las puertas de sumar un punto de mérito frente al Atlético de Madrid, pero el fútbol volvió a demostrar que los partidos no terminan hasta que el árbitro señala el final. Para los de Manolo González, la jornada dejó una sensación amarga: la de haber resistido durante noventa minutos para acabar marchándose de vacío. El aficionado perico se cuestiona la figura del entrenador y despide a los jugadores entre silbidos y abucheos, viendo el descenso cada vez más cerca.
