Portada » Seis goles para reencontrarse y resarcirse

Seis goles para reencontrarse y resarcirse

Pedri, Raphinha, Fermín y Frenkie De Jong celebrando un gol azulgrana | Photo by David Ramos/Getty Images

Pedri, Raphinha, Fermín y Frenkie De Jong celebrando un gol azulgrana | Photo by David Ramos/Getty Images

El equipo de Hansi Flick afrontaba el encuentro con una misión clara: recuperar la confianza. Anoche era un partido para mejorar sensaciones, volver a encontrarse con uno mismo y recuperar la confianza de cara al próximo tramo de máxima exigencia que volverá a afrontar el Barcelona en las siguientes dos semanas. Y qué mejor manera de hacerlo que marcando seis goles. El Barça volvió a mostrar su versión más goleadora, su versión más arrolladora ante el Deportivo Alavés. Un vendaval ofensivo.

La noche fue terapéutica para el Barcelona, que se desquitó con el Alavés. El equipo babazorro pagó la rabia azulgrana. El Barça pasó por terapia, y recuperó la confianza que perdió la semana pasada o, al menos, sacó toda la rabia que llevaba encima, se desahogó. Un encuentro reparador tanto colectivamente como individualmente.

En la previa, el duelo parecía un mero trámite para los culés, pero ha significado mucho más que eso.

Una goleada terapéutica

El equipo de Hansi Flick afrontaba el encuentro con una misión clara: recuperar la confianza. El partido era una oportunidad para mejorar sensaciones, volver a encontrarse consigo mismo y coger impulso de cara al próximo tramo de máxima exigencia que le espera al Barcelona durante las siguientes dos semanas. Y qué mejor manera de hacerlo que marcando seis goles. Ante el Deportivo Alavés, el Barça volvió a mostrar su versión más goleadora y arrolladora. Todo un vendaval ofensivo.

La noche tuvo un efecto terapéutico para los azulgranas, que se desquitaron ante el Alavés. El conjunto babazorro acabó pagando la rabia acumulada del Barça. Los de Flick necesitaban pasar página y, al menos por una noche, lo consiguieron. Sacaron toda la frustración que llevaban dentro y se desahogaron sobre el césped. Un encuentro reparador tanto a nivel colectivo como individual.

En la previa, el duelo parecía un mero trámite para los culés, pero terminó significando mucho más que eso.

Una noche de reivindicación individual

Raphinha volvió a ver portería. Otro doblete para el brasileño, que refuerza su liderato en la lucha por el pichichi de LaLiga y se coloca al frente de la clasificación de la Bota de Oro europea. Un impulso importante para un jugador que regresó justo para los compromisos ante el PSG y el Real Madrid, en los que no pudo disputar todos los minutos ni ofrecer todavía su mejor versión. Ya suma 15 goles en 11 jornadas para el ’11’ azulgrana.

También fue una noche especial para Lamine, que firmó otro doblete. Las derrotas en París y en el Clásico, sumadas a su tercer puesto en el Balón de Oro, habían puesto el broche a una semana especialmente complicada para él. Así lo reflejó en su primer tanto de la noche, con un disparo cargado de rabia e imparable para Sivera. Un gol para quitarse un peso de encima. Sin embargo, sabemos que, para alguien como Lamine, esto nunca es suficiente. Siempre quiere más y, por muchas victorias y goleadas que lleguen, no terminará de resarcirse hasta que vuelva a brillar en un Clásico o en una gran noche de Champions.

Fermín fue uno de los grandes nombres del encuentro. El de El Campillo firmó un auténtico partidazo que le permitió despejar las dudas que habían aparecido sobre él tras los últimos tropiezos azulgranas. Su temporada había ido de más a menos y necesitaba una actuación así para volver a entonarse. Firmó una exhibición de intensidad, actitud, presión y movilidad que nos recordó quién es el mejor Fermín. Terminó el encuentro con un gol y dos asistencias. Una actuación esencial para recuperar sensaciones y demostrar que sigue ahí, que nunca se fue.

También destacó Rodri, que dejó una muestra de su calidad como asistente en el último tanto, con un maravilloso pase entre líneas para Gordon. Una acción que recordó el impacto que puede tener el madrileño en el juego ofensivo del equipo. El inglés, por su parte, aprovechó los 15 minutos que le concedió Flick para volver a encontrarse con el gol y recuperar sensaciones, con un golpeo exquisito. También había sido uno de los señalados tras la última semana y necesitaba una alegría así. Ante el Camp Nou, mostró de nuevo su olfato goleador.

Lo mismo ocurrió con Frenkie, que regresó a la titularidad después de su lesión y dejó buenas sensaciones actuando como central. Poco a poco, recuperando la forma y acumulando minutos para volver a su mejor nivel.

Y también fue una oportunidad importante para Brian Fariñas, que tenía delante una ocasión de oro para presentarse ante el Camp Nou. El canterano debutaba esta temporada en LaLiga y el escenario no le pesó. Se ofreció constantemente, pidió el balón y se mostró muy activo durante los minutos que disputó. Una muy buena carta de presentación para un jugador de la casa.

Exigencia, reacción y mucho camino por delante

Si bien el equipo volvió a golear, firmó una actuación de mucho nivel y dejó una imagen muy positiva, la exigencia de la afición culé no cambia. Pasara lo que pasara anoche, una gran parte del barcelonismo no iba a quedar del todo satisfecha. Y, en cierto modo, es bueno que así sea. A un equipo como el Barça hay que exigirle siempre la excelencia. Sin embargo, existe un trecho enorme entre ser exigente y no saber valorar la reacción de un equipo. También hay que reconocer las buenas señales: que el Barça vuelva a mostrar su versión más goleadora, que recupere sensaciones y que sus futbolistas den un paso adelante individualmente. El encuentro ante el Alavés demuestra que el equipo tiene se levanta y que lo ocurrido la semana pasada puede quedarse en un simple bache.

Está claro que ni la afición ni el propio equipo están satisfechos con lo sucedido en la última semana. Pero la buena noticia es que ya forma parte del pasado. No se puede cambiar lo ocurrido, solo aprender de ello, corregir los errores y volver más fuertes. Además, el tropiezo llegó en una fase de la temporada en la que todavía hay margen de reacción, algo que el Barcelona debe aprovechar. No hay tiempo para lamentarse, sino para volver a encontrarse consigo mismo y evitar que se repitan los mismos errores.

La temporada es larga y todavía queda muchísimo por delante. Ahora la pelota está en el tejado del Barça. Es el momento de dar un paso al frente, demostrar que el equipo ha aprendido de sus tropiezos y que tiene capacidad para competir al máximo nivel cuando llegan las grandes citas. Por delante espera otro tramo de máxima exigencia, una nueva oportunidad para confirmar que esta reacción no se queda en una noche aislada.

El equipo necesita recuperar la regularidad, mantener el hambre y demostrar que sigue teniendo carácter y sed de revancha. No basta con golear al Alavés; ahora toca dar continuidad a lo visto anoche. La primera prueba está superada con éxito. El Barça ha respondido y ha demostrado que tiene ganas de resarcirse. Ahora le toca confirmar que ha aprendido la lección en Champions ante el Aston Villa y en liga ante el Villarreal y el Atlético de Madrid en el Metropolitano.

Barça, con sangre, hambre y sed de venganza, a por todas.

Autor: Jan Sierra | Twitter: @jansierrafcb

Sigue toda la información y actualidad deportiva en Twitter: @daiguallapelota, y en Instagram: @daiguallapelota.

About The Author

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Copyright © Daiguallapelota.com 2022 | Newsphere por AF themes.