Mikel Merino, más que un recurso: decisivo en los minutos importantes

Mikel Merino no necesita demasiado tiempo sobre el césped para cambiar la historia de un partido. A sus 30 años, el centrocampista del Arsenal volvió a demostrarlo en Split, donde solo necesitó disputar la segunda mitad para transformar por completo el destino de España.
La selección española llegaba al descanso por detrás en el marcador y con un partido que empezaba a ponerse cuesta arriba. Luis de la Fuente decidió mover ficha y recurrió a uno de sus hombres de máxima confianza. Merino respondió de la mejor manera posible: marcó dos goles, dio la vuelta al encuentro ante Croacia y selló la clasificación de España para los cuartos de final de la Nations League.
La actuación resume perfectamente el nuevo papel que ocupa el navarro en la selección. Ya no es un titular indiscutible, pero tampoco puede considerarse un suplente más. Merino continúa formando parte del grupo de futbolistas esenciales para De la Fuente, que lo conoce desde las categorías inferiores y sabe todo lo que puede aportar.
Fuerza física, capacidad para llegar al área, juego aéreo, polivalencia y experiencia en partidos de máxima exigencia convierten al futbolista del Arsenal en una pieza especialmente útil para el seleccionador.
Merino vuelve a cambiar un partido desde el banquillo
En Split volvió a aparecer cuando España más lo necesitaba. Entró tras el descanso y no tardó demasiado en dejar su sello. Primero encontró el empate y, cuando el encuentro parecía encaminado hacia unas tablas, apareció de nuevo para marcar el segundo con un potente disparo de zurda.
No es la primera vez que Merino convierte una entrada desde el banquillo en una actuación decisiva con la selección.
Ya lo hizo durante la Eurocopa de Alemania. Ante el conjunto anfitrión, en Stuttgart, saltó al campo y marcó durante la prórroga el gol que permitió a España avanzar hasta las semifinales.
Su capacidad para aparecer en los grandes momentos también quedó patente en el Mundial. Aunque solo fue titular frente a Uruguay, tuvo protagonismo en las eliminatorias. Ante Portugal, en octavos de final, marcó poco después de entrar al terreno de juego para dar la victoria a España. Frente a Bélgica, volvió a encontrar el camino del gol y anotó el 1-2.
Su impacto desde el banquillo empieza a convertirse en una de sus principales señas de identidad con la selección.
Un suplente diferente
Para cualquier futbolista, perder protagonismo en el once inicial puede resultar complicado. Merino, sin embargo, parece haber entendido perfectamente cuál es su función dentro de la actual España.
“Con la mejor actitud posible, con un poquito de suerte y por supuesto con trabajo. La suerte es para los que no trabajan, como dice el míster, y aquí trabajamos todos”, explicó el centrocampista después de marcar sus dos goles ante Croacia.
Además, su relación con el gol ha crecido notablemente en los últimos tiempos. Tanto en el Arsenal como con España, Merino se ha mostrado cada vez más peligroso en las inmediaciones del área, independientemente de la posición desde la que parta.
Después de la Eurocopa encadenó seis partidos consecutivos marcando durante la fase de clasificación para el Mundial. Una racha que incluyó un espectacular hat-trick frente a Turquía.
El jugador que De la Fuente guarda como recurso
De la Fuente ha encontrado en Merino un perfil especialmente valioso. Puede comenzar un partido como titular cuando el rival o las circunstancias lo requieren, pero también puede convertirse en un arma diferencial cuando entra con el encuentro avanzado.
Esa capacidad para adaptarse a distintos escenarios explica por qué sigue contando con la confianza del seleccionador.
Merino no es simplemente el futbolista que espera su oportunidad en el banquillo. Es una pieza de rotación con capacidad para modificar el desarrollo de un encuentro en pocos minutos.
Dentro del vestuario incluso ha empezado a ganar fuerza un apodo que define perfectamente su influencia: el ‘Efecto Merino’.
“Es bueno, porque sirve para ayudar al equipo, porque los que entramos impactamos en el juego. Lo importante es ser una familia y demostrarlo todos juntos”, señaló el futbolista después del encuentro en Split.
Ante Croacia fueron 45 minutos. Suficientes para marcar dos goles, completar la remontada y darle a España una victoria decisiva.
Merino quizá ya no sea uno de los primeros nombres del once de De la Fuente, pero sus actuaciones demuestran algo mucho más importante: cuando España necesita cambiar un partido, el seleccionador sabe exactamente a quién recurrir.
Autor: Iván.
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