Mourinho toma nota de la remontada en Roma y prepara cambios en el Real Madrid

José Mourinho seguramente habrá sacado conclusiones importantes de lo ocurrido en el Olímpico de Roma. Su alineación habitual, por la que lleva apostando desde hace tiempo con la excepción de Güler, que esta vez comenzó en el banquillo, no funcionó. El equipo se vio completamente superado y llegó a estar 3-1 abajo, dejando en evidencia a varios futbolistas considerados imprescindibles. Vinicius volvió a mostrar su falta de acierto y cometió una pérdida que propició el 2-1. En el centro del campo, Tchouaméni y Valverde tampoco estuvieron a la altura, mientras que Bellingham apenas apareció lejos de las zonas de peligro. Valverde, además, terminó jugando de nuevo como lateral.
La reacción del Madrid no llegó hasta la segunda mitad, cuando Mourinho decidió dar entrada a varios jugadores que cambiaron la dinámica del encuentro. Güler tuvo un impacto inmediato y terminó siendo fundamental al ejecutar los tres saques de esquina que acabaron en gol. Endrick aportó velocidad, profundidad y peligro por la banda derecha, además de marcar el 3-3. Espí volvió a demostrar su importancia al iniciar la remontada con otro tanto decisivo, aprovechando un rechace tras un disparo del propio Endrick. Bernardo Silva, por su parte, mejoró el control del balón y la circulación del juego después de varios encuentros en los que había pasado más desapercibido.
La victoria por 3-4 ante la Roma puede convertirse en un punto de inflexión para el Real Madrid. El equipo volvió a demostrar su capacidad para competir y remontar en la Champions, apelando a ese carácter que tantas veces le ha permitido superar situaciones complicadas. Sin embargo, el resultado también deja sobre la mesa varias cuestiones que Mourinho deberá resolver si quiere evitar que el equipo vuelva a sufrir de esta manera.
La sanción de Vinicius puede facilitar las decisiones de Mourinho
La sanción de cuatro partidos a Vinicius libera temporalmente al entrenador de tener que decidir si mantiene al brasileño en el equipo o lo deja fuera después de sustituirlo en el minuto 59. No obstante, Mourinho necesita introducir cambios cuanto antes, porque no siempre será posible remontar un partido gracias a tres goles a balón parado. La primera parte en Roma dejó claro que el rendimiento del equipo está muy lejos del nivel exigible.
El encuentro también sirvió para confirmar que Diomande merece tener más protagonismo. Su actuación en la segunda mitad fue muy positiva, especialmente en la jugada que terminó con el gol anulado a Mbappé por fuera de juego. El francés, que ya había adelantado al Madrid y vio cómo le anulaban otro tanto, volvió a demostrar que es uno de los jugadores más peligrosos del equipo y que su capacidad ofensiva está fuera de toda duda.
Mourinho tampoco puede esperar a que el equipo esté contra las cuerdas para reaccionar desde el banquillo. Algunos futbolistas llevan tiempo ofreciendo motivos suficientes para replantear el sistema y modificar la alineación inicial. El calendario no da tregua: el Sevilla espera el domingo y, después, llegará el enfrentamiento contra el Barcelona en el Camp Nou.
Más alternativas para mejorar el juego del equipo
El cambio no tiene por qué consistir necesariamente en apartar a determinados jugadores, sino en encontrarles una posición más adecuada y adaptar el esquema a las características de la plantilla. El Madrid necesita generar fútbol con más continuidad y no depender exclusivamente de Güler para construir sus ataques.
En ese sentido, Bernardo Silva puede convertirse en una alternativa importante para aportar criterio, pausa y mejor circulación de balón en el centro del campo. El equipo dispone de jugadores con calidad suficiente para asumir la responsabilidad de sacar el balón desde atrás, sin depender constantemente de Courtois para iniciar las jugadas o recurrir a los envíos largos cuando no encuentra soluciones.
También hay futbolistas que reclaman más minutos por méritos propios. Espí lleva tiempo aprovechando sus oportunidades con goles decisivos, mientras que Endrick ha demostrado que puede aportar velocidad, profundidad y capacidad para desequilibrar los partidos. Ambos podrían tener un papel más relevante en los próximos encuentros.
En definitiva, el Real Madrid volvió a ganar, pero lo hizo después de sufrir más de lo necesario y de ofrecer una imagen preocupante durante buena parte del partido. Las remontadas forman parte de la identidad del club en Europa, aunque no pueden convertirse en la única solución. Mourinho todavía está a tiempo de corregir los problemas, ajustar el sistema y aprovechar mejor los recursos de su plantilla. Lo sucedido en Roma podría marcar el comienzo de una nueva etapa, siempre que el equipo aprenda de sus errores y transforme la reacción de la segunda parte en una dinámica de juego más sólida y constante.
Autor: Iván.
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